Los satelites espaciales se llaman así porque al igual que la Luna, giran alrededor de la Tierra.
Muchos países tienen programas propios de lanzamiento de satelites espaciales, los cuales cumplen diversos objetivos: Telecomunicaciones (radiotelefónicas y de televisión), meteorológicos, estudio de los recursos terrestres (reconocimiento de suelos, aplicaciones a la pesca, estudios mineros), confección de mapas, ayuda a la navegación marítima e investigaciones científicas.